Blog personal dedicado al análisis de la política nacional española y la local pitiusa y balear. Este es el blog de un militante de Unión Progreso y Democracia. Español, agnóstico, librepensador, demócrata.

martes, 7 de abril de 2009

Aquel que no tiene nombre....

(Miedos atávicos en la Eivissa profunda)

El pasado jueves, por motivos laborales, estuve presente en una sesión informativa de los afectados por las expropiaciones de las futuras obras de ampliación de la carretera PMV-804 a Sant Miquel. La sesión fué llevada por el flamante conseller insular d'Obres Públiques, Albert Prats.

Sin querer hacer crónica de lo allí hablado, se me ocurren varias reflexiones al respecto en forma de frases sueltas: "no es lo mismo predicar que dar trigo", "el cliente y el pesado siempre tienen la razón", "hagas lo que hagas, estará mal o muy mal".

Era curioso ver los reproches del personal a quien accedió al gobierno del Consell, precisamente por la oposición a unas obras. Cierto es que aguantó con estoicismo los sarcasmos y las bufonadas, amén del normal alelamiento de los vecinos cuando se plantean procedimientos de información pública.

Curioso fue también el momento en el que, un asistente, interpelaba al Conseller sobre la conveniencia de desviar las obras de la interconexión de las desaladoras de Ibiza (obra que, por otro lado, nada tenía que ver con la exposición pública que se estaba llevando a cabo), para alejarla de unos pozos, propiedad de Abel Matutes, quien ya en su día promovió una canalización desde éstos a Platja d'en Bossa, y que fue tan protestada y contestada por los payeses, que el proyecto fue enterrado a toda prisa.

El caso es que el Conseller no pillaba en absoluto el sentido de la pregunta, puesto que el vecino, no se atrevió a mentar el innombrable, aquel que todo lo puede. Es más, incluso dába a entender el pobre señor que EL INOMBRABLE estaba detrás de todo esto, y que, pudiera ser, una vez más había movido los hilos para arrimar el ascua a su sardina,
incluso a pesar de ser público y notorio que Prats mantiene varios pleitos por injurias y ofensa al honor contra aquel que precisamente no puede ser nombrado en público.

Tal ha sido la influencia de EL INOMBRABLE (o sea, Abel Matutes) en la vida pública ibicenca que el pobre vecino, no se atrevía a dar su nombre en público, no sucediera el caso de que llegase a sus oídos algo de eso
. Tal ha sido la influencia, que el personal de a pie da por sentado cosas como esta, y más gordas tal vez por que, alguna vez, éstos atropellos, esta instrumentalización de lo público en beneficio de unos pocos, han sido más que posibles.

Reflexiones al hilo de esta anécdota:

Primera: una vez metido en política, estás en el mismo saco que todos los demás. Esto te hace objetivo de todas las críticas, e incluso, eres igual de visto como proclive a los mismos sobornos y tejemanejes que han sucedido antes. No importa el discurso ni las circunstancias, politica=corrupción SIEMPRE.

Segunda: los vecinos y ciudadanos quieren tener derecho participar en aquellas decisiones que afectan a sus legítimos intereses y/o patrimonio. Esto no significa que las iniciativas no deban llevarse a cabo, pero la mayoría reclama ser oidos antes de que la apisonadora pública arrase sus fincas. Esto, la mayoría veces, consiste en un mero trámite de audiencia y razonamiento de la solución pública.

Tercera: el caos administrativo autonómico insular, la poca o nula comunicación entre ayuntamientos, consells insulares y Govern Balear, es apenas entendible (y con razón) por el contribuyente. De nada sirve alegar la división administrativa de determinadas competencias, el responsable es siempre el político más cercano, pues el ciudadano siente (y con razón) que debe ser obligación de un cargo público coordinar y optimizar recursos y dineros públicos en cualquier acción política, por encima de barreras administrativas.


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